sábado, 21 de agosto de 2010

¿por qué se meten en mi vida?

Si no seguís a la manada, si no tenés novio, si no te casás, si no tenés hijitos, si no querés a tu mamá, uuummm, sos muy rara y la sociedad te tiene que encauzar, de eso se encargan tus compañeros de trabajo, tus tías, tus amigas casadas que lejos de respetar tu individualidad quieren encuadrarte en lo NORMAL.

lunes, 9 de agosto de 2010

ya sé cómo es

Lo que pasa es que te programan de chica, me acuerdo el miedo que le tenía a mi mamá, pánico le tenía, ella se ponía hecha una furia y parecía que te iba a matar, todos le teníamos miedo, mi papá, mi hermano y yo. Y creo que le tengo miedo todavía, si, soy muy miedosa, me formatearon así cuando todavía no sabía hablar.

Otra vez, lunes

Otra vez, como una ráfaga, pasó el fin de semana.

Otra vez, el maldito lunes.

Otra vez, la tortura, las horas que no pasan…

Otra vez, esas carotas que no quiero ver más!

Otra vez, esa gente mediocre que se cree superior…

Otra vez, el trabajo rutinario, monótono…

Otra vez, los mismos comentarios anodinos…

Otra vez, mi jefe que me acosa sin importarle si a mí me molesta…

Otra vez, sentirme esclava de la relación de dependencia…

Otra vez, sin poder zafar, sin encontrar la salida…

Otra vez, sentada nueve horas ensanchando mis nalgas…

Otra vez, esperando ansiosa que llegue el viernes…

Otra vez, tomando antidepresivos para poder soportar…


QUIERO SER LIBRE!!!! QUIERO INDEPENDIZARME!!!!

¿CÓMO PUEDE SER QUE NO ME ANIME A TOMAR UNA DECISIÓN?

domingo, 8 de agosto de 2010

Me acordé de un gran maestro...

Existen diversas vías de escape, pero sólo hay un modo de enfrentarse al dolor. Los escapes con los que todos estamos familiarizados son, en realidad, maneras de eludir la grandeza del dolor. El único modo de entenderse con el dolor es hacerlo sin resistencia, sin un solo movimiento, externo o interno, para escapar; hay que permanecer totalmente con el dolor, sin desear hallarse fuera de él (Krishnamurti, Tradición y revolución). 

Ay, qué dolor!

Es muy difícil, me siento culpable cuando no hago lo que los otros quieren, no aguanto el malestar. Ahora hace rato que me propuse no ceder y no la estoy pasando bien.
Ya tengo 36 años y no sabía las emociones que me producía no complacer... con razón esta situación duró tanto tiempo!!
Quiero cortar las cadenas y sentirme libre alguna vez. Sabía que iba a ser difícil, pero nunca esperé tanto dolor...

sábado, 7 de agosto de 2010

CUCHILLOS

Le corté, le corté, le tuve que cortar el teléfono, porque no la aguantaba más. Se puso verborrágica, monotemática. Se quejaba, no paraba de quejarse, que todo está mal, que el mundo está en su contra. ¡Entonces, yo reprodida y angustiada, traté de ayudarla, tímidamente le hice una sugerencia... para qué??? ¡Se desató la fiera! ¡Se puso como loca!! Empezó a gritarme... Si las palabras pudieran matar, yo estaría muerta hace rato... Me quedé petrificada, apenas atiné a balbucear: "Bueno, mamá, mañana, te llamo, que duermas bien".